Cómo saber si mi perro tiene fiebre: señales que no debes ignorar

2/06/2026

Los perros no pueden decirnos cuándo se encuentran mal, así que detectar a tiempo una fiebre depende por completo de nuestra capacidad de observación. Saber reconocer las señales y actuar con cabeza puede marcar la diferencia en su recuperación. Te contamos cómo identificar si tu perro tiene fiebre, qué hacer y, sobre todo, cuándo es momento de acudir al veterinario.

¿Qué se considera fiebre en un perro?

La temperatura corporal normal de un perro es más alta que la nuestra: se sitúa entre los 38 y los 39 ºC. Hablamos de fiebre cuando supera los 39,2 ºC de forma mantenida.

A partir de los 41 ºC la situación es grave y requiere atención veterinaria inmediata, ya que una temperatura tan elevada puede dañar sus órganos. Por eso conviene tener claros estos valores antes de que surja el problema.

Por qué le sube la fiebre a un perro

La fiebre no es una enfermedad en sí misma, sino una respuesta de su organismo frente a algo que no va bien. Puede deberse a múltiples causas:

  • Infecciones bacterianas, víricas o por hongos.
  • Heridas o infecciones localizadas, como un absceso.
  • Reacciones tras una vacunación reciente (suele ser leve y pasajera).
  • Ingestión de sustancias tóxicas o plantas peligrosas.
  • Enfermedades inflamatorias o del sistema inmunitario.

Identificar el origen es tarea del veterinario, pero reconocer que algo va mal es responsabilidad tuya.

Señales de que tu perro puede tener fiebre

Antes incluso de tomarle la temperatura, hay síntomas que deberían ponerte en alerta. Presta atención si tu perro presenta varios de estos signos a la vez:

  • Apatía y decaimiento: está más quieto de lo normal, sin ganas de jugar ni de pasear.
  • Pérdida de apetito: rechaza la comida e incluso el agua.
  • Temblores o escalofríos: puede tiritar aunque no haga frío.
  • Orejas y cuerpo calientes: notas un calor inusual al tocarlo.
  • Ojos enrojecidos o llorosos y aspecto general de cansancio.
  • Respiración acelerada o jadeo sin haber hecho ejercicio.
  • Síntomas digestivos: vómitos o diarrea en algunos casos.

El mito de la nariz seca y caliente

Es muy habitual pensar que una nariz seca y caliente significa fiebre, pero no es un indicador fiable. La humedad y la temperatura de la nariz de un perro varían a lo largo del día por motivos tan normales como haber estado durmiendo o el ambiente de la casa.

Un perro puede tener la nariz húmeda y, aun así, estar enfermo, o tenerla seca estando perfectamente sano. La única forma de salir de dudas es medir su temperatura.

Cómo tomar la temperatura a tu perro

El método realmente fiable es el termómetro rectal, preferiblemente digital. Hazlo con calma y suavidad para que tu perro lo viva sin estrés:

  • Lubrica la punta del termómetro con un poco de vaselina.
  • Pídele ayuda a alguien para sujetarlo con cariño y mantenerlo tranquilo.
  • Introduce la punta con cuidado, unos 2-3 cm, y espera a que marque la lectura.
  • Limpia y desinféctalo bien después de cada uso.

Si tu perro se muestra muy nervioso o agresivo, no fuerces la situación: es mejor que la medición la haga el veterinario.

Qué hacer (y qué no hacer) si tu perro tiene fiebre

Mientras contactas con el veterinario, puedes ayudarle a estar más cómodo: ofrécele agua fresca para mantenerlo hidratado, déjalo descansar en un lugar tranquilo y ventilado y, si la fiebre es alta, humedece ligeramente sus patas y orejas con agua templada (nunca helada).

Y un aviso fundamental: jamás le des medicamentos de uso humano. El paracetamol, el ibuprofeno o la aspirina son tóxicos para los perros y pueden provocarles intoxicaciones graves. Cualquier medicación debe pautarla siempre un profesional.

Cuándo acudir al veterinario de urgencia

Una fiebre leve y puntual puede vigilarse en casa durante unas horas, pero hay situaciones que no admiten espera. Acude cuanto antes si:

  • La temperatura supera los 40 ºC.
  • La fiebre se mantiene más de 24 horas.
  • Aparecen vómitos, diarrea, convulsiones o dificultad para respirar.
  • Tu perro está muy decaído, no bebe o no reacciona como siempre.

Ante la duda, siempre es mejor pecar de precavido: una llamada a tiempo puede evitar complicaciones serias.

Tu mejor aliado es tu veterinario de confianza

Conocer las señales te ayuda a reaccionar, pero el diagnóstico y el tratamiento deben estar siempre en manos de un profesional. En Veterinaria Ártica cuidamos de tu perro como si fuera nuestro. Si notas que algo no va bien, contacta con nuestro equipo y te atenderemos lo antes posible.